Cualquier forma de acoso sexual es inaceptable, pero resulta especialmente grave cuando quien acosa sexualmente a una persona o a sus compañeros proviene de su jefe o superior. Lamentablemente, las víctimas de acoso sexual por parte de su jefe pueden mostrarse reacias a denunciarlo. A menudo, cuando se produce acoso sexual, la víctima también puede temer por su empleo y sus ingresos. Además del daño físico inmediato, el acoso o la agresión sexual en el lugar de trabajo pueden tener consecuencias emocionales duraderas.
¿Qué constituye acoso sexual en el lugar de trabajo?
Obviamente, el contacto físico inapropiado e indeseado por parte de un superior constituye acoso sexual, pero existen otros ejemplos no físicos:- comentarios inapropiados, especialmente cuando se hacen públicos
- correos electrónicos o mensajes de texto inapropiados entre compañeros de trabajo
- Miradas incómodas de tu jefe
- Y cualquier cosa que te haga sentir incómodo en presencia de tu superior.
Qué hacer si sientes que has sido víctima de acoso laboral.
Si bien nada puede revertir los efectos físicos o emocionales del acoso sexual en el lugar de trabajo, existen medidas que puedes tomar para recuperarte y, lo que es más importante, evitar que te vuelva a suceder a ti o a otras personas.- Toma nota lo antes posible después de cualquier incidente; registra lo sucedido con el mayor detalle posible. También es importante anotar el día y la hora, ya que estas notas pueden demostrar un patrón de abuso o acoso.
- Si te sientes cómodo, habla con otras personas que también hayan sufrido acoso.
- Denuncie inmediatamente los casos de acoso a un funcionario de recursos humanos.
- Si es posible, presente una queja formal.
- Guarda todos los registros de mensajes de texto, correos electrónicos u otra forma de comunicación entre tu acosador y tú.
- Si sientes que estás en peligro físico, ponte en contacto con la policía local (lo más probable es que intervengan aunque no seas tú quien denuncie los incidentes).